miércoles, 18 de marzo de 2020

EL CARÁCTER MORALMENTE FORMATIVO DE LA LEY, 
UN ARGUMENTO QUE DEBE SER RECORDADO EN LA LUCHA CONTRA LA LEGALIZACION DEL ABORTO
Carlos Alfredo Benítez Meabe


En el “Critón”, diálogo de Platón, se produce una escena en la que se nos muestra a Sócrates, ya condenado a muerte, frente a una ardua alternativa: el filósofo es invitado por unos amigos a huir, evitando de ese modo el cumplimiento de la sentencia; en esa situación, aparecen las leyes, corporeizadas como personajes que operan sobre el espíritu del ateniense, tratando de disuadirlo para que no siga la incitación de sus compañeros y se constriña a cumplir la decisión del tribunal; y ellas dicen: “ obedécenos a
nosotras que somos tus nodrizas “.-
La lectura de este trecho de la obra de Platón, me impresionó siempre, porque juzgo que la metáfora es muy elocuente para mostrarnos el carácter formativo que tiene la ley. -
Este fue un aspecto que siempre estuvo presente en la antigüedad clásica. Aristóteles consideraba a las leyes de la “polis” como instrumentos de la perfección humana. Para encontrar en la sociedad los caminos honestos, el hombre necesita de la enseñanza que las propias leyes le indican.  Llega a decir que: “al legislador toca educar a los ciudadanos en la virtud, conociendo los medios que conducen a ella y el fin esencial de la vida más digna”. -
Los Padres de la Iglesia integraron este pensamiento a la revelación cristiana, puesto que se hallaba en consonancia con ella. Ya en el medioevo, Santo Tomás insiste en este concepto; es expresivo al respecto: “la ley tiende a hacer a los hombres virtuosos y los preceptos de la ley se refieren a los actos de las virtudes” (cfr.S.Th. I-II, q. 92,a. 1). Las Partidas de Alfonso X, proclaman también con gran claridad el carácter educativo de la ley: “la ley tanto quiere decir como leyenda en que yace enseñamiento, o castigo, escripto que liga e apremia la vida del hombre que no faga mal, e muestra, e enseña el bien que el hombre deve fazer, e usar; e otrosí es dicha ley, porque todos los mandamientos della, deven ser leales, e derechos, e cumplidos según Dios, e según justicia” (I, 1, 3).-
Pero es en una obra escrita en pleno siglo XX, alabada por la Santa Sede, cuyo autor es un
célebre pensador católico, Plinio Correa de Oliveira, donde mejor ví expuesto este principio del poder formativo de la ley. -
Dice el distinguidísimo escritor brasileño:” Todo régimen político, económico y social se basa, en último análisis, en una metafísica y en una moral. Las instituciones, las leyes, la cultura y las costumbres que lo integran, o con él son correlativas, reflejan en la práctica los principios de esa metafísica y de esa moral”. -
“Por el propio hecho de existir, por el natural prestigio del Poder Público, bien como por la enorme fuerza del ambiente y del hábito, el régimen induce a la población a aceptar como buenas, normales, hasta indiscutibles, la cultura y el orden temporal vigentes, que son las consecuencias de los principios metafísicos y morales dominantes. Y, al aceptar todo esto, el espíritu público acaba por ir más lejos, dejándose penetrar como por ósmosis, por esos mismos principios, habitualmente entrevistos de modo confuso, subconsciente, pero muy vivo, por la mayor parte de las personas”. -
“El orden temporal ejerce, pues, una acción formadora o deformadora, profunda, sobre el alma de los pueblos y de los individuos” (cfr. aut cit., “La libertad de la iglesia en el estado comunista”, sexta edición española, 1973, páginas 9/10). -
Éste es, para mí, el centro de la cuestión que quiero abordar en el presente artículo: ¿cuáles serán los efectos que sobrevendría en el “espíritu público” de la sociedad argentina, si tuviéramos el sumo infortunio de que los legisladores legitimaran el aborto?. -
Se borraría en la conciencia pública el principio sagrado de que debe respetarse la vida del prójimo; al introducirse un factor de inobservancia de la moral cristiana, en vez de sostener la religión católica, como manda la Constitución Nacional, el estado coadyuvaría con lo que es moralmente ilícito: causarle la muerte al inocente; se proclamaría como principio el derecho del más fuerte a matar al más débil. -
Todo esto implicaría una degradación, aun mayor de la que ya vivimos, al borrar una norma que nos viene desde la génesis de nuestra civilización. Ya Ulpiano enseñaba que “alterum non laedere” (no hacer daño a otro) es un principio rudimentario, elemental del derecho (Digesto1, 1,10,1). - 
Enseñaba el doctor Jorge Joaquin LLambias “ El derecho es una ciencia moral, que con la asistencia de la virtud de la prudencia, que es propia de todas las ciencias morales, examina las relaciones humanas bajo el prisma de la justicia, que constituye la formalidad que especifica a la ciencia jurídica y la distingue de las otras ciencias” (de un voto del jurista publicado en la colección de “El Derecho”, Tomo 13, pag. 76).-
Las leyes, “nodrizas” de Sócrates, se convertirían en unos truhanes que, con un guiño hipócrita, facilitarían la comisión de crímenes para evitarle “estorbos”. El derecho no tendría como fin afianzar la justicia, sino que apuntaría a facilitarle una vida placentera a algunos y, a otros, les negaría aquéllo que es la base para gozar de todos los derechos (la propia vida). Tendría lugar la discriminación más arbitraria que pueda imaginarse. -
¿Qué es esto sino la consumación de la hipocresía suprema? .-
Concluyo: La legalización del aborto es una gran iniquidad que incorporaría un “dere-cho” injusto, introduciéndonos en la cultura de la muerte; con su contradicción, incongruencia e ilogicidad confundiría a la sociedad y alentaría el crimen, privando a los más débiles de su sagrado derecho a la vida. -
¿Éste es el mensaje que la devaluada clase política quiere transmitir a la sociedad? ¿Egoísmo y desprecio por los derechos del prójimo? .-


sábado, 7 de marzo de 2020

5to. Mandamiento: "NO MATARAS" - Ante el asesinato del inocente, la ambigüedad y la omisión: CLARIDAD en defensa de la vida


5to. Mandamiento: “NO MATARAS”
- ANTE EL ASESINATO DEL INOCENTE, LA AMBIGÜEDAD Y LA OMISION: CLARIDAD EN DEFENSA DE LA VIDA
Amigos pro vida:
nos encontramos en un momento crucial. El Gobierno se ha convertido en abanderado del feminismo radical, queriendo imponer, con el aborto, el derecho a matar impunemente al niño por nacer.
“Crimen abominable” como lo llama la Iglesia, contra un ser humano indefenso, con la participación de su madre, promovido totalitariamente por un Estado presidido por un Profesor de Derecho (¡!), avasallando nuestra idiosincrasia, la Constitución, los Pactos Internacionales y todo nuestro ordenamiento.
El Gobierno intenta hacer olvidar la existencia del Día del Niño por nacer, que hizo a la Argentina pionera de la vida honrada por las naciones, el 25 de marzo, fiesta de la Anunciación. En que el Evangelio hace 2.000 años proclama que el Arcángel Gabriel fue enviado por Dios a una Virgen llamada María, a la que dijo: “Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo (…); has de concebir y darás a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús…”; y ante la pregunta de la Virgen ‘¿Cómo ha de ser eso, pues no conozco ni jamás conoceré  varón alguno?’, el Angel le respondió : “la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra , …y el fruto santo que de ti nacerá será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel , que en su vejez ha concebido también un hijo, y la que se llamaba estéril hoy cuenta ya el sexto mes. Porque para Dios nada es imposible” (Luc. I, 26-38).
Opuesto a la obediencia de Ntra. Sra. al Altísimo, obedeciendo, sí, a los poderes internacionales que promueven el proceso revolucionario plurisecular contra la Cristiandad, en esta etapa freudo-marxista y tribalista (denunciado por Plinio Corrêa de Oliveira en su profética obra “Revolución y Contrarrevolución”), el Gobierno intenta revertir dictatorialmente el categórico rechazo al aborto del Senado argentino, del 8 de agosto ppdo.
+ Ante esta dramática situación, alentamos calurosamente a todos los argentinos, a los católicos y a todos los defensores de la vida,  a participar mañana domingo 8 de marzo de la multitudinaria concentración en el Santuario de Luján, a la marcha cívica proyectada para el domingo 28, y a manifestarse en todo el País,  expresando ante Dios y el mundo que la Argentina proclama: ¡¡SI A LA VIDA DEL NIÑO POR NACER y NO AL ABORTO CRIMINAL!!
Finalmente, como fieles católicos practicantes, nos sentimos en el penoso deber de tomar públicamente distancia de ciertos pronunciamientos “pastorales” que omiten decir a las claras que el aborto es un crimen que clama a Dios por venganza, y aún que, so capa de defender la vida hasta la muerte natural aluden, sorprendentemente, en sintonía con expresiones del cuestionado “Sínodo del Amazonas”, a la pagana divinidad “Madre Tierra” (¡?). Asimismo, como católicos conscientes de su obligación, repudiamos respetuosa y firmemente la acogida sin reparos, al extremo de darle la sagrada comunión, a un Presidente públicamente abortista, dispensada por el Arzobispo argentino Mons. Marcelo Sánchez Sorondo, Canciller de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales, que no mereció, que sepamos, censura alguna de la Santa Sede.
+ Que Nuestra Señora de Luján, Reina y Patrona de la Argentina, y Nra. Señora de Fátima, que anunció a los 3 pastorcitos pecados públicos que ofenderían gravemente a Dios, y atraerían castigos en que “naciones enteras desaparecerán” (¿será el coronavirus un anticipo?), ampare a la Argentina de cometer esta terrible ofensa.
Ciudad de Todos los Santos de la Nueva Rioja, 7 de marzo de 2020
Primer Sábado de mes, dedicado a desagraviar al Inmaculado Corazón de María
BASTION del NORTE  






sábado, 7 de diciembre de 2019

Capítulo X. Un sencillo análisis de la 3ª Aparición Llevar nuestras cruces – Eficacia del Rosario

Sagrada Imagen Peregrina Internacional de Ntra. Sra. de Fátima
que lloró milagrosamente en Nva. Orleans, 1972
Capítulo X.
Un sencillo análisis de la 3ª  Aparición
Llevar nuestras cruces – Eficacia del Rosario

Al principio de la tercera aparición, Lucía le pide a Nuestra Señora por enfermos y sufrientes.
Vemos aquí cómo, por razones misteriosas, Dios quiere a veces que suframos ciertos males para nuestro bien. Nos cuesta entenderlo. pero aún en esta vida el sufrimiento tiene un papel fundamental, de maduración, de fuerza de alma, etc. Una vida sin sufrimiento produce una sensación de vacío, de frustración.
Dice Santa Teresita, refiriéndose a los terribles sufrimientos que pasó durante la enfermedad de su padre, Monsieur Martin, que estas cruces nos permiten participar de los méritos infinitos de Nuestro Señor en la cruz y harán nuestra alegría y admiración en la vida futura.
Nuestra Señora, por amor a las almas, sin quitarles por completo el sufrimiento, que les gana méritos para la vida eterna, les da un gran alivio con el rezo del Rosario. El incalculable poder sobrenatural del Rosario es otro gran misterio de nuestra Fe, del cual hablaremos más adelante (ver Cap. XVII).

La visión del infierno
Nuestra Señora en su mensaje, como su Divino Hijo en el Evangelio, nos muestra que es saludable para las almas recordar esta terrible realidad. Pues el hombre real -no el imaginado por un hueco optimismo «light» o romántico- para cumplir la ley de Dios y poder salvarse, necesita tener presente lo que le pasará después de la muerte si no se convierte y enmienda sus costumbres pecaminosas.
Cómo esta visión contraría los esquemas de ciertos cristianos -y no son pocos, inclusive consagrados- que silencian totalmente el infierno o lo presentan no como los santos, sino al gusto de su imaginación relativista, evitando el saludable sobresalto que nos trae su meditación. ¡Qué responsabilidad, poder alertar a otros de un peligro y no hacerlo! Si queremos tener devoción al Inmaculado Corazón de María, pidámosle la gracia de que el recuerdo de las penas eternas nos mueva a salvar las almas y a evitar el pecado para salvar la nuestra también.

La Comunión reparadora de los primeros sábados
Otra grave advertencia de Nuestra Señora: el pecado no sólo lleva las almas al infierno en la otra vida: también atrae el castigo divino en esta tierra. Existen voces que dicen: «Dios es bueno, Dios no castiga». Nada más contrario a las lecciones de la Historia Sagrada -¡baste pensar en Sodoma y Gomorra o el Diluvio universal! Y nada más contrario a las lecciones de Fátima. Pues Dios, porque es bueno, es infinitamente justo, y nos da, en definitiva, lo que nosotros merecemos: un premio o un castigo, y cuando nos castiga en esta  vida, es para purificarnos y merecer la salvación eterna.
«La guerra va a acabar» dijo Nuestra Señora, y la I Guerra Mundial acabó. Fue la peor guerra conocida hasta entonces en la Historia. «Pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío Xl comenzará otra peor».
Es esta una profecía doble; enseñó a Lucía con dos décadas de antecedencia quien sería el Papa, y predijo el terrible flagelo -incomparablemente mayor- de la II Guerra con respecto a la I. Esta vendría si los hombres continuasen pecando. Y así ocurrió.
Parte de su anuncio fue: «cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal...». La «gran señal» que Nuestra Señora anunció se vio en los cielos de Europa del 25 al 26 de enero de 1938. Ese año comenzó el castigo, que tuvo como una de sus manifestaciones más impresionantes las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki.
Pero la dureza de los hombres parece superar la bomba atómica. Las ofensas a Dios y al Inmaculado Corazón de María no paran, ¡muy por el contrario!
Esto hizo anunciar a Nuestra Señora que un tercer castigo, aún mayor, vendrá si no se adoptan los remedios indicados por Ella para la conversión del mundo:
«Para impedirlo, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión Reparadora de los Primeros Sábados».

La consagración de Rusia
Debía hacerla el Santo Padre en unión con todos los Obispos de la tierra. Por razones que se desconocen, se realizaron algunas consagraciones, pero no hay seguridad plena acerca de si correspondieron a los términos pedidos por la Virgen.

Condiciones de la Comunión reparadora de los primeros sábados
Esta importantísima devoción, indicada por Nuestra Señora como otro medio para evitar el castigo, consiste en comulgar durante cinco meses, cada primer sábado -o en su defecto otro día-, confesándose, rezando un tercio (cinco decenas del Rosario) y haciendo una meditación de 15 minutos sobre los misterios del Rosario. Todo esto debe ofrecerse en desagravio del Inmaculado Corazón. Es triste constatar que esta práctica, aunque haya pequeñas minorías de fieles que la hagan, jamás se ha extendido entre los católicos.
Por lo tanto, es otro pedido «pararrayos», es otro remedio para evitar un nuevo castigo, que no se adoptó.

Modas y costumbres inmorales
Sigamos analizando este tema crucial.
En revelaciones privadas a los videntes (ver Cap. XV), Nuestra Señora apuntó el pecado contra la pureza como el que más almas lleva al infierno.
También habló de modas que ofenderían mucho a Nuestro Señor. Luego, otra cuestión clave en la perspectiva de Fátima es: la inmoralidad.
La pornografía, la libertad sexual, los espectáculos y cantos por TV, radio, etc., las propagandas, las novelas, la educación sexual, los lugares de diversión ilícita, todo ello fomentando el instinto sexual y el amor libre, e inclusive la homosexualidad -pecado que, de acuerdo a la doctrina tradicional de la Iglesia, «clama al cielo por venganza». ¿No es lo que vemos continuamente a nuestro alrededor y cada vez más? ¡¿Y qué decir de la droga, del aborto, de tantas cosas que tienen que ver con las modas, no solamente de vestir, sino también los modos de vivir?! Nos limitamos a este ámbito, sin entrar a considerar otras realidades de pecado del mundo de hoy, que constituirían un elenco interminable, incluyendo el horror del satanismo.
Siendo así ¿quien osará negar lo que la Ssma. Virgen anunció, que si la humanidad sigue este caminar fatal, será nuevamente castigada? Es obvio que el comunismo constituye parte fundamental de ese castigo. Pero, por el texto del mensaje, se ve que no es todo, más aún tomando en consideración el texto divulgado por la Santa Sede sobre la III parte del Secreto, que incluimos más adelante. Alguien podrá decir que estas consideraciones son pesimistas, que asustan, que difundirlas es un acto de maldad. Preguntémonos, ¿dónde está la maldad? En advertir: “¡cuidado! si seguimos por este camino, vamos hacia un precipicio”, como lo hizo la Virgen? ¿O en decir: «Está todo bien, sigan adelante que no hay ningún precipicio» y dejar que la humanidad camine hacia el castigo?
Estimado lector: desconfíe cuando quieran darle una falsa tranquilidad adormecedora, diciéndole que esto ya pasó, o que la Virgen quiso decir otra cosa. Use su razón iluminada por la fe y súmese a los que lucharnos para que se obedezca a Nuestra Señora, la sociedad se convierta y de esta manera se evite el castigo. Repito: ¡luchamos para salvar a la humanidad del castigo! Y, más aún, para que no se ofenda a Dios infinitamente santo, grande y omnipotente; para desagraviar al Inmaculado Corazón de María cruelmente ultrajado por tantas abominaciones, y restaurar la civilización cristiana.

Comunismo y castigo: “los errores de Rusia”
Para finalizar este breve análisis de   las palabras de Nuestra Señora, recordemos en qué consiste el tercer castigo anunciado por Ella en caso de que la humanidad se obstine en ofender a Dios. «Si atienden mis pedidos, Rusia se convertirá y tendrán paz, si no, difundirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia, los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas, por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará».
Cuando la Virgen habló, Rusia era una nación cismática -no católica- pero aún era una nación normal. Tres meses después, en octubre de 1917, tuvo lugar la revolución bolchevique, que implantó un régimen basado en la doctrina anticristiana por excelencia, condenada por la Iglesia: el comunismo.
Durante 80 años, el comunismo, con cabeza en Rusia, formó un imperio colosal de países, persiguiendo, fusilando, mandando los enemigos a los “hospitales psiquiátricos”, colectivizando, masificando, devastando.
Y si bien tuvo un aparente retroceso, con la caída de la cortina de hierro, los actuales dirigentes rusos provienen del mismo régimen que la esclaviza desde 1917, más aún, de la KGB, su policía política secreta.
Además de ser los mismos hombres, utilizando las mismas estructuras de poder, hay algo que debemos tener muy en cuenta. El comunismo es un proceso que va pasando por diversas etapas. Y al comunismo «staliniano» de antes, y sus diversas versiones posteriores, sucedió ahora -como estaba previsto en la Constitución rusa- la nueva etapa de la «autogestión», con aires democráticos, con rótulo socialista, pero escondiendo una realidad más igualitaria, más auténticamente comunista que la propia «dictadura del proletariado» al estilo stalinista.
Y también están las otras «Rusias»: China, y Corea del Norte, y Vietnam, y Laos, y Cuba..., y actualmente son nada menos que 1.400 millones de seres humanos que gimen bajo la opresión comunista.
Pero esto no es todo. Nuestra Señora no dijo: «Rusia dominará todo el mundo». Dijo que «los errores de Rusia» se difundirán por el mundo entero. ¿Y cuáles son esos errores? Son muchos. Por ejemplo la destrucción de la propiedad y de la libertad humana, de la familia y de la religión, de la identidad de los pueblos, especialmente de los pueblos cristianos, su forma de ser, sus costumbres, todo lo que constituye la Tradición.
Son corrientes que, con rótulos diversos -socialismo, ecología radical, «globalización», revolución cultural, manipulación genética, fundamentalismo islámico (*), indigenismo y tantos otros-, difunden ideas afines al comunismo y constituyen distintos aspectos de un único y gran movimiento destructor, la Revolución anti-cristiana.
(*) (Nota: sobre el fundamentalismo islámico v su afinidad con las tendencias e ideas socialo-comunistas, recomendamos la lectura del artículo "Sólo con el espíritu de cruzada" de Luis Dufaur, en la revista "Catolicismo", w w w.catolicismo.org.br).
El proceso de "difusión de los errores de Rusia" se desarrolla en todas partes.
Sin ir más lejos en Chilecito (La Rioja), en insólita decisión del 14 de septiembre de 2000, el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza para levantar un monumento a uno de los mas típicos representantes de la guerrilla marxista latinoamericana: el tristemente famoso «Che» Guevara, sanguinario instrumento del tirano más descarado y antiguo del mundo actual, Fidel Castro, que mantiene al pueblo cubano en la miseria y opresión.
(Nota de 2001: promovimos una campaña pública contra la ordenanza. Cientos de vecinos apoyaron nuestro reclamo y el busto ignominioso por ahora no ha sido colocado).
(Nota de 2006: después de una demora de años, el monumento fue colocado entre gallos y medianoche en lugar donde pasa desapercibido, como con vergüenza, se mantiene mal conservado y ante la indiferencia total de la población).
(Nota de 2016: el monumento fue siendo destruido de a poco y actualmente no existe).
Si analizamos esta tremenda ofensiva revolucionaria, vemos que hay tres valores, tres pilares fundamentales de la civilización cristiana, que ella quiere destruir: la Tradiciónla Familia y la Propiedad. Así, el comunismo y los errores afines que actúan tanto en el «mundo libre» globalizado, en el mundo musulmán, en los mencionados países comunistas, y ahora intenta proyectarse en Iberoamérica con máscara indigenista y nacionalista, socavan constantemente esos valores.
La Tradición, gracias a la cual somos lo que somos; la Familia, célula básica de la sociedad; la Propiedad, establecida por dos mandamientos de la Ley de Dios, tan odiada por el comunismo y la “Teología de la Liberación”, sin la cual el hombre se transforma en esclavo del estado o de los grupos que usurpan el poder.
De esta manera la lógica, basada en la doctrina católica y en las advertencias de Fátima, nos lleva a considerar que probablemente estamos en la inminencia de una imposición generalizada de «los errores de Rusia» en esa cadena monstruosa de movimientos que -siguiendo las enseñanzas del Prof. Plinio Correa de Oliveira- llamamos «la Revolución anticristiana» (cf. «Revolución y Contra-Revolución»).
Si la Revolución anticristiana, gnóstica e igualitaria, triunfa, se cumplirán las profecías de Fátima y el castigo vendrá.
Pero ciertamente no será el fin de la humanidad pues Nuestra Señora anunció el triunfo de su Inmaculado Corazón. Y esto nos da ánimos para seguir luchando, hasta la victoria final del bien, hasta el renacer de la Civilización Cristiana.

Copiado de "Las Profecías de Fátima y el triunfo del Inmaculado Corazón de María", de Luis María Mesquita Errea, ed. 2001, con actualizaciones posteriores

Capítulo IX: Tercera aparición de Nuestra Señora: 13 de julio de 1917 - El Secreto de Fátima


Capítulo IX: Tercera aparición de Nuestra Señora: 13 de julio de 1917 - El Secreto de Fátima

Al ocurrir esta aparición, varios fenómenos indicaron la presencia de la Madre de Dios. El Señor Marto, padre de Jacinta y de Francisco, escuchaba un susurro, como un zumbido fuera de lo común.
LUCIA: «¿Vuestra Merced qué desea de mí?».
NUESTRA SEÑORA: «Quiero que volváis el 13 del mes que viene y que continuéis rezando el rosario todos los días, en honra de Nuestra Señora del Rosario, para obtener la paz del mundo y el fin de la guerra, porque sólo Ella les podrá socorrer».
LUCIA: “Quería pedirle que nos dijera quién es y que hiciera un milagro con el que todos crean que Vuestra Merced se nos aparece”.
NUESTRA SEÑORA: “Continúen viniendo aquí todos los meses. En octubre diré quien soy y lo que quiero, y haré un milagro que todos han de ver, para que crean”.
A los pedidos de gracias y curaciones, Nuestra Señora responde recomendando el rezo del rosario para alcanzarlas. A un joven inválido, Nuestra Señora hace decir que no lo curará ni lo sacará de la pobreza, pero que si rezase el rosario todos los días en familia le daría los medios para ganarse la vida.
Luego continuó: «Sacrificáos por los pecadores y decid muchas veces, sobre todo cuando hagáis algún sacrificio: ¡Oh! Jesús, es por Vuestro amor; por la conversión de los pecadores y en reparación por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María».

Primera parte del Secreto: la visión del infierno
Al decir estas últimas palabras -cuenta Lucía- abrió de nuevo las manos, como en los dos meses anteriores. El reflejo (de luz que ellas irradiaban) pareció penetrar la tierra y vimos como un gran mar negro de fuego y, sumergidos en ese fuego, a los demonios y las almas como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas, con forma humana, que flotaban en el incendio llevados por las llamas que de ellas mismas salían juntamente con nubes de humo, cayendo hacia todos los lados -semejante al caer de las chispas en los grandes incendios- sin peso ni equilibrio, entre gritos y gemidos de dolor y desesperación que horrorizaban y hacían estremecer de pavor. Los demonios se distinguían por formas horribles y asquerosas de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes como negros carbones en brasa.
La visión duró apenas un instante, durante el cual Lucía soltó un «¡ay!». Ella comentó que, si no fuese por la promesa de Nuestra Señora de llevarles al cielo, los videntes se habrían muerto de susto y pavor.

Segunda parte del Secreto:
El anuncio del castigo y de los medios para evitarlo
Asustados, pues, y como pidiendo socorro, los videntes levantaron los ojos hacia Nuestra Señora, que les dijo con bondad y tristeza:
NUESTRA SEÑORA: «Vísteis el infierno, a donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón.
«Si hacen lo que Yo os diga, se salvarán muchas almas y tendrán paz.
«La guerra va a acabar, pero, si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío Xl comenzará otra peor. Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre”.

Medios de impedirlo; castigos que sobrevendrán si no se atienden las palabras de Nuestra Señora
«Para impedirlo, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión Reparadora en los Primeros Sábados.
Si atienden mis pedidos, Rusia se convertirá y tendrán paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia; los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas; por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará.
“El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz.
“En Portugal se conservará siempre el Dogma de la Fe, etc.
“Esto no lo digáis a nadie. A Francisco sí podéis decírselo''.
Pasados algunos instantes:
«Cuando recéis el rosario, decid después de cada misterio: ¡Oh! Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva a todas las almas al cielo, principalmente a las que más lo necesiten».
LUCIA: « ¿Vuestra Merced no quiere nada más de mí?».
NUESTRA SEÑORA: «No, hoy no quiero nada más de ti».
Y como de costumbre, comenzó a elevarse en dirección al este, desapareciendo en la inmensa lejanía del firmamento.

Nota: Este mensaje permaneció secreto por mucho tiempo y es lo que se conoce como el Secreto de Fátima. Las dos primeras partes son la visión del infierno y la visión del castigo. Con relación a la tercera parte del Secreto, que continuaría a partir de la frase:

«... en Portugal se conservará siempre el Dogma de la Fe, etc».

la Santa Sede publicó el texto que transcribimos en el cap. XlV. Dicha frase, que se refiere al problema de la conservación del dogma de la Fe, hace pensar a ciertos estudiosos del Mensaje de Fátima que podría relacionarse con la crisis interna de Fe en la Santa Iglesia. En el texto revelado, no aparece la continuación de ese "etcétera", circunstancia difícil de explicar.

Nota de febrero de 2006: al revisar este trabajo, cinco años después, la crisis de la Santa Iglesia se ha agravado de tal manera, que nos quedamos sumidos en una profunda perplejidad. Nos limitamos a decir que, de acuerdo a los hechos, la hipótesis de que la tercera parte del Secreto se refiera “a la crisis interna de la Fe en la Santa Iglesia”, parecería tornarse cada vez más plausible.

viernes, 8 de noviembre de 2019

El clamor del pueblo católico de la Amazonia ha sido despreciado por los Padres sinodales (I) - (Letra chica p/ envíos especiales)


EL CLAMOR DEL PUEBLO CATÓLICO DE LA AMAZONIA HA SIDO DESPRECIADO POR LOS PADRES SINODALES (I)
El 4 de octubre pasado, en vísperas de la abertura de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la región Panamazónica, representantes del Instituto Plinio Corrêa de Oliveira (IPCO) entregaron oficialmente en la Secretaría del Sínodo un “Pedido a los Padres Sinodales: Por una Amazonia cristiana y próspera (No una inmensa ‘favela verde’ dividida en guetos tribales)”.
El documento llevaba las firmas de más de 20 mil residentes de la Amazonia brasileña, ecuatoriana y peruana, recogidas en campañas públicas en las calles de las principales ciudades amazónicas por jóvenes voluntarios del IPCO durante las vacaciones escolares.
Ninguno de los pedidos respetuosamente elevados por la población amazónica fue atendido en el Documento Final de la Asamblea Sinodal, pero sí las reivindicaciones de los medios internacionales que fomentan la psicosis ambientalista y las de una minoría de militantes indigenistas llevados a Roma por la Red Panamazónica.
La influencia de ese lobby ideológico-publicitario fue reconocida ya en el primer párrafo del propio Documento Final, donde los Padres Sinodales se felicitaron por la “presencia notable de personas venidas del mundo amazónico que organizaron actos de apoyo en diferentes actividades” y por la “masiva presencia de los medios de comunicación internacionales” (Documento Final, n° 1).
Mientras los signatarios de la petición del IPCO pedían que el Sínodo “diese gracias a Dios por la evangelización llevada a cabo por los misioneros y por la acción civilizadora de los colonizadores, que aportaron los beneficios del progreso” (Petición, n° 1), los Padres Sinodales denunciaron “la colonización militar, política y cultural” motivada por “la avaricia y la ambición de los conquistadores” (DF n° 15), consideraron negativo “el influjo de la civilización occidental” (DF n° 14) y, peor aún, declararon que “frecuentemente el anuncio de Cristo se realizó en connivencia con los poderes que explotaban los recursos y oprimían a las poblaciones” (DF n° 15), todo lo cual es absolutamente contrario a la verdad histórica y constituye una injuria a los heroicos misioneros que realizaron la mayor epopeya de la Fe desde la fundación de la Iglesia, según la afirmación del Papa Pio XII.
Además, los Padres Sinodales prácticamente renunciaron a convertir a los indígenas que se mantienen paganos declarando que “el diálogo ecuménico, interreligioso e intercultural debe ser asumido como camino irrenunciable de la evangelización” (DF n° 24) y que la Iglesia debe practicar una “conversión cultural”, limitando el anuncio de la Buena Nueva a “estar presentes, respetar y reconocer sus valores, vivir y practicar la inculturación y la interculturalidad” (DF n° 41). Los Padres Sinodales son categóricos en ese abandono de la misión tradicional: “Rechazamos una evangelización de estilo colonialista. Anunciar la Buena Nueva de Jesús implica reconocer los gérmenes del Verbo ya presentes en las culturas. La evangelización que hoy proponemos para la Amazonia es el anuncio inculturado que genera procesos de interculturalidad” (DF n° 55).
En lugar de escuchar el “clamor de angustia ante el peligro de que la Amazonia sea transformada en una inmensa ‘favela verde’” (Petición IPCO, n° 5), los Padres Sinodales, entrometiéndose indebidamente en asuntos de carácter científico en los cuales carecen de todo mandato divino y de competencia técnica (lo que representa una clara manifestación de “clericalismo”), declararon falsamente que la deforestación “se acerca a casi el 17% del bosque amazónico total y amenaza la supervivencia de todo el ecosistema” (DF n° 11); que “la región amazónica es esencial para la distribución de las lluvias en las regiones de América del Sur” (DF n° 6) y que “se necesita de modo urgente el desarrollo de políticas energéticas que logren reducir drásticamente la emisión de dióxido de carbono (CO2) y de otros gases relacionados con el cambio climático” (DF n° 77). (SIGUE EN II)

El clamor del pueblo católico de la Amazonia ha sido despreciado por los Padres sinodales (II final)


EL CLAMOR DEL PUEBLO CATÓLICO DE LA AMAZONIA HA SIDO DESPRECIADO POR LOS PADRES SINODALES (II)
(continuación de I)
Más aún, el Documento Final describe una supuesta “dramática situación de destrucción que afecta a la Amazonia”, cuya selva se encontraría “en una carrera desenfrenada hacia la muerte”, acarreando “la desaparición del territorio y de sus habitantes, especialmente los pueblos indígenas” (DF n° 2), que serían resultado de la “apropiación y privatización de bienes de la naturaleza” y de lo que llaman “mega-proyectos no sostenibles”, es decir las “hidroeléctricas, concesiones forestales, monocultivos, carreteras, hidrovías, ferrocarriles y proyectos mineros y petroleros” (DF n° 10), fruto del actual “modelo económico de desarrollo depredador y ecocida” (DF n° 46) y del “extractivismo predatorio que responde a la lógica de la avaricia, propia del paradigma tecnocrático dominante” (DF n° 67). (SIGUE EN II)
Para los Padres Sinodales es necesario, por el contrario, una “conversión ecológica individual y comunitaria que salvaguarde una ecología integral” (DF n° 73), asumiendo “una vida simple y sobria” (DF n° 17) y “que lleve a cambiar nuestros hábitos alimenticios (exceso de consumo de carne y peces/mariscos) por estilos de vida más sobrios” (DF n° 84).
En lugar de “repudiar enérgicamente las ideologías neo-paganas” que difunden “un concepto deformado de respeto a la naturaleza” (Petición IPCO n° 2), el Documento Final del Sínodo afirma la necesidad de preservar “los ríos y bosques, que son espacios sagrados, fuente de vida y sabiduría” (DF n° 80), como también que la vida de las comunidades amazónicas “se refleja en la creencia y los ritos sobre el actuar de los espíritus de la divinidad, llamados de innumerables maneras, con y en el territorio, con y en relación con la naturaleza” (DF n° 14). Igualmente, el “buen vivir” de los pueblos indígenas (sic!), sería caracterizado por una existencia “en armonía consigo mismo, con la naturaleza, con los seres humanos y con el ser supremo, ya que hay una intercomunicación entre todo el cosmos, donde no hay excluyentes ni excluidos. (…) Tal comprensión de la vida se caracteriza por la conectividad y armonía de relaciones entre el agua, el territorio y la naturaleza, la vida comunitaria y la cultura, Dios y las diversas fuerzas espirituales” (DF n° 9).  
En lugar de “repudiar la utopía comuno-tribalista” de la Teología de la Liberación (Petición IPCO, n°3), los Padres Sinodales declararon que “la teología india, la teología de rostro amazónico y la piedad popular ya constituyen riqueza del mundo indígena, de su cultura y espiritualidad” (DF n° 54) y que “la eco-teología, la teología de la creación, las teologías indias, la espiritualidad ecológica” deben ser incluidas en los contenidos académicos de formación de un presbiterado con rostro amazónico (DF n° 108).
El Instituto Plinio Corrêa de Oliveira lamenta que, en lugar de abrir sus almas a su pedido final a la Santísima Virgen en el sentido de que preserve la unidad católica y la vocación de las naciones amazónicas, los Padres Sinodales hayan sido mucho más sensibles a los efluvios preternaturales emanados de la figura de la Pachamama, presente en el aula sinodal y en las ceremonias de culto idolátrico celebradas en su honor en los jardines del Vaticano y en la iglesia de Santa María en Transpontina, y que hayan ignorado el profundo choque que este hecho inédito ha producido en los fieles de todo el mundo,  no diciendo ni una palabra para deplorarlo de modo inequívoco.
El IPCO espera que, en la ya anunciada Exhortación Apostólica post-sinodal, el Papa Francisco rechace los errores denunciados precedentemente, así como la revolución eclesiológica solicitada por el Documento Final del Sínodo, con sus propuestas de conceder amplios ministerios eclesiales, oficiales y rotativos, a laicos de ambos sexos, abrir los ministerios de Lectorado y Acolitado a las mujeres, y autorizar la ordenación sacerdotal de líderes comunitarios casados.
San Pablo, 30 de octubre de 2019
Instituto Plinio Corrêa de Oliveira
Pan-Amazon Synod Watch

sábado, 2 de noviembre de 2019

¿Se debe rezar por las intenciones del Santo Padre aunque las intenciones del Papa puedan no ser buenas?



¿Se debe rezar por las intenciones del Santo Padre aunque las intenciones del Papa no sean buenas?
Por
Peter Kwasniewski
¿Qué debemos hacer si queremos lucrar una indulgencia plenaria, ya que una de las condiciones para ello es pedir por las intenciones del Papa?»
Según la Raccolta, clásico libro italiano de oraciones que gozan de indulgencia, entre las intenciones del Papa se incluyen siempre las siguientes:
1. La propagación de la Fe y el triunfo de la Iglesia.
2. La paz y la unidad entre los reyes y gobernantes cristianos.
3. La conversión de los pecadores.
4. La erradicación de las herejías.
Patrick Hawkins, creador del excelente portal  Sermonry, cita estas cuatro intenciones, y señala a continuación:
Cada vez que se pide por las intenciones del Papa se reza por estas catoliquísimas intenciones. Esto sucede incluso cuando se reza en épocas de sede vacante, es decir, entre la muerte de un papa y la elección del siguiente. (…) Tenemos que hacer lo que nos manda la Iglesia para alcanzar indulgencia plenaria. Si lo hacemos con fe y unimos nuestra voluntad a la de Dios, el fruto no puede menos que ser bueno.
El papa que reina en un momento determinado no es el único que determina cuáles son las intenciones del Santo Padre por las que se debe pedir. La propia Iglesia nos dice cuáles son, y sabemos que siempre se debe incluir el bien de la Iglesia en las cuatro formas sancionadas por la Tradición y por textos aprobados. Si un papa cualquiera tiene unas intenciones particulares desviadas que son contrarias a la Fe, esas intenciones serán inválidas y quedarán fuera de nuestra oración.
(Fuente: lifesitenews.com)